El embarazo y el yoga

Autor/a Alexandra Ruano | Categoria: Salud | Publicado el 26 de Noviembre | 0 comentarios

El objetivo del yoga es la realización personal y transformación de la consciencia mediante ejercicios físicos, respiratorios y mentales que limpian y purifican el organismo.

 

Para las embarazadas, el yoga es un medio para encontrar la serenidad y proporciona la fuerza necesaria para afrontar esos meses tan especiales y difíciles en algunas embarazadas.

 

Yoga prenatal

 

Ten en cuenta que es necesario cuidarse ya que la formación de tu hijo solo depende de ti, tu salud, tu estado de ánimo y todo lo que te englobe.

 

Para practicar yoga y que sea útil, tienes que marcarte una rutina (3 veces a la semana) y crear un ambiente tranquilo, amplio, ventilado y  con una temperatura adecuada.  Para mejor este ejercicio deberás hacerlo sobre una manta o una colchoneta. Es aconsejable quitarse anillos y todo lo que pueda molestar, deberás estar lo más libre posible.

 

La música, las velas y el incienso pueden ayudarte a relajarte mucho más y crear una atmosfera más acogedora.

 

 

 

 

Los beneficios que te aporta el yoga son múltiples, aquí os nombramos algunos:

 

  • Mejora notable de la elasticidad y fuerza muscular.
  • Mejora de la circulación sanguínea, lo que previene las varices y retención de líquidos tan normal en este estado.
  • Elimina molestias comunes del embarazo.
  • Mejora la respiración, favoreciendo a la buena oxigenación celular y te ayudará a pasar mejor las contracciones y el parto.
  • Aumenta la capacidad de relajación y concentración, muy importante para la salud y bienestar de ambos.
  • Aumenta la energía y te da positivismo y alegría, genial para afrontar el embarazo, el parto y la recuperación.
  • Tonifica y estimula los órganos internos y el sistema glandular.
  • Mejora la resistencia del sistema inmunitario, lo que te provoca menos problemas de salud como el típico resfriado.
  • Y muchos más.

 

Yoga para embarazadas

 

Hay dos puntos que hay que conocer sobre el yoga: las asanas, que son las posturas que se realizan y el pranayama que es el control de la respiración.

 

Con las posturas (asanas) mejoramos la flexibilidad, la fuerza, la resistencia y además activamos la circulación, eliminamos toxinas y nos proporciona tranquilidad, concentración y vitalidad.

 

Os explicamos una postura para realizar en casa e iniciaros en el mundo del yoga:

 

El feto: Túmbate boca arriba y dobla las rodillas con las piernas todo lo separadas que puedas, aguántate agarrándote las rodillas con las manos. Al expirar, haz fuerza en las rodillas hacia el suelo. La barbilla se debe acercar al pecho para estirar las cervicales, pero si levantar la cabeza del suelo, y la espalda debe estar en contacto con el suelo. Aguanta la postura durante 3 o 12 respiraciones, según tu aguante y el tiempo que lleves practicando el ejercicio.

 

Este ejercicio te ayudará a la flexibilidad de la cadera y piernas, ten en cuenta que es una postura similar a la del parto, te abre la pelvis sin esfuerzo, alivia el dolor, ayuda al estreñimiento y libera gases.

 

Posición de Yoga: el feto

 

Por otro lado la pranayana (respiración) nos ayuda a renovar el aire de los pulmones, a relajar el músculo diafragmático, a mejorar la complexión de la piel entre otras.

 

“Por mucha fuerza que tengan los brazos y piernas, no es posible echar a correr cuando la respiración es superficial” Haruchika Noguchi

 

 

 

 

La respiración es muy importante realizarla por la nariz ya que  al inhalarlo se calienta a la temperatura del cuerpo y queda limpia de impurezas externas. Hay dos tipos de respiración, la abdominal y la torácica. A continuación os contaremos un ejercicio de cada uno para hacerlo desde casa:

 

Respiración abdominal: Túmbate boca arriba con la mano en la barriga para notar la respiración y suelta todo el aire, vaciando al máximo los pulmones. Inspira lentamente y de manera continua relajando la espalda, notaras como se hincha la barriga. Después suelta todo el aire por la nariz, siempre lentamente, sin prisas, y nota como baja tu mano y se deshincha la barriga.

 

Respiración En la recta final del embarazo, el movimiento de la barriga al soltar el aire apenas lo notarás, no te preocupes, es normal.

 

Respiración torácica: Túmbate boca arriba y coloca los codos en el suelo y las manos sobre las costillas. Vacía los pulmones de aire e inspira, llenando el tórax y provocando sensación de que se ensanchan las costillas. Notarás como las manos suben hacia arriba y se separan hacia los lados.

 

En las siguientes repeticiones, pon las manos en la barriga, si el ejercicio está bien hecho te darás cuenta de que la barriga no se mueve.

 

 

 

Importante: Si tienes un embarazo de riesgo, cansancio excesivo, fiebre, mareos y otros problemas relacionados con el embarazo, no practiques yoga.

 

¿Te animas a probar con el Yoga? Te sentirás genial

 

 

 

 


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